martes, 29 de septiembre de 2009

HERCESA COMPLICA EL DESARROLLO DEL AEROPUERTO DEL SUROESTE.

La construcción del aeródromo del suroeste parte de un presupuesto de 200 millones La propiedad de la inmobiliaria Hercesa sobre buena parte de los terrenos de El Álamo donde la Comunidad de Madrid prevé construir un aeropuerto privado complica su licitación. Empresas interesadas en el concurso creen que si se compensa a Hercesa con el desarrollo de un polígono industrial en la zona, el proyecto aeroportuario no será rentable.
La redacción de los planes especiales y el diseño de las condiciones para la redacción de las bases de la licitación del primer aeródromo privado de Madrid (denominado del suroeste) entre los municipios de El Álamo y Navalcarnero, se ha puesto en marcha. Fuentes interesadas en el proceso han asegurado a CincoDías que se trabaja sobre un proyecto cuyo presupuesto oscilará en torno a los 200 millones de euros, lejos de los 1.100 del aeropuerto de Ciudad Real, pero superior a los 100 millones que barajaban algunos estudios del sector.
El concurso será convocado en el primer trimestre de 2010, y el ganador se adjudicará tanto la construcción como la explotación del aeropuerto durante más de diez años. Por esta razón los consorcios ofertantes integrarán a constructoras y a operadores aeroportuarios. A diferencia de los otros aeropuertos nacionales que son sólo privados, en el de Madrid el Gobierno regional que preside Esperanza Aguirre quiere tener algún tipo de participación accionarial, que todavía no está definida.
A pesar de lo preliminar de la redacción de las bases de licitación, la empresa que promueve el proyecto, Aeropuertos de Madrid, ya ha tenido que enfrentarse a un problema de calado, según explican las fuentes citadas. Buena parte de los terrenos en los que el gobierno de Esperanza Aguirre piensa ubicar el aeropuerto, a unos 70 kilómetros al suroeste de Madrid, fueron comprados en su día por la inmobiliaria Hercesa por unos 15 millones. Su intención era promover un gran proyecto inmobiliario. El proceso de expropiación imprescindible para construir el aeropuerto, desbarata este proyecto.
Compensación
La inmobiliaria y Aeropuertos de Madrid podrían haber negociado para resolver sus diferencias por la vía de la compensación. Hercesa recibiría unos terrenos contiguos al aeropuerto para promover un polígono industrial. Las fuentes empresariales interesadas en el concurso dijeron que la negociación entre la comunidad y la inmobiliaria han dado sus frutos. Advirtieron que en un proyecto de estas características la promoción de proyectos residenciales o de desarrollo industrial en los alrededores del campo de vuelo "son claves para conseguir su rentabilidad".
Fuentes de la Comunidad de Madrid aseguraron que es prematuro anticipar cuales serán las bases sobre las que se convocará la licitación para la construcción y explotación del aeropuerto. Señalaron que los intereses de Hercesa serán tenidos en cuenta, pero que el proyecto se adjudicará en un "euroconcurso a la mejor oferta según las bases que se hagan públicas".
Reconocieron que la Comunidad de Madrid no desea que en los alrededores del nuevo aeropuerto se multiplique la construcción residencial para evitar que luego se planteen reivindicaciones provocadas por la contaminación acústica inevitable en la aviación comercial. El Gobierno regional apuesta por el desarrollo industrial de la zona.
Consultada la opinión de Hercesa, fuentes de la inmobiliaria no se pronunciaron sobre el asunto.
En el proyecto de licitación del nuevo aeródromo madrileño se prevé la construcción de una pista principal para vuelos de negocio, pero es posible que se contemple una segunda más corta para la aviación ligera. Las fuentes empresariales citadas señalaron que se trabaja con la idea de que la torre de control y el edificio terminal tengan un carácter emblemático, por los que es posible que su diseño se le encargue a algún arquitecto de prestigio.
Los planes ambientales y de ordenación urbanística serán previos y estarán terminados en diciembre para ser sometidos a alegaciones.
Antonio Ruiz del Árbol - Madrid - 28/09/2009