miércoles, 29 de abril de 2009

LOS JETS PRIVADOS COMENZARÁN A SALIR DE NAVALCARNERO PARA EL 2014.

Los jets privados comenzarán a salir del Aeropuerto del Suroeste a partir de 2014 .


El Ejecutivo autonómico ha iniciado ya los trámites necesarios para comenzar las obras del aeropuerto del Suroeste, que se levantará entre los municipios de El Álamo y Navalcarnero. El primer paso ha sido la publicación en el Bocam de los concursos para la redacción de los estudios para la planificación del nuevo aeródromo. Estos son los del Estudio de Viabilidad, el Plan Director, el Plan Especial, el Proyecto Básico, la Tramitación Ambiental, el Análisis de Topografía y Geotecnia, así como la contratación de una asistencia técnica que preste el apoyo necesario para la planificación y gestión de los trabajos de la primera fase de las obras.
El consejero de Infraestructuras y Transportes, José Ignacio Echeverría, anunció la semana pasada que los trabajos de construcción del nuevo aeropuerto arrancarían a finales del próximo año. Si se cumplen los plazos marcados por el consejero, el aeródromo del Suroeste, según ha podido saber ABC, comenzaría a entrar en funcionamiento a principios de 2014.
Los contratos que han salido ya a concurso suman un total de 2,5 millones de euros. El futuro aeropuerto se localizará en una parcela de 120 hectáreas entre la M-404 y la R-5. Su inauguración supondrá el desmantelamiento definitivo del aeródromo de Cuatro Vientos, que ha sido objeto de debate entre las instituciones por su proximidad a varios núcleos residenciales. En su lugar se ampliará el pulmón verde conocido como Bosque Sur.
Escuelas de aviación
Será el futuro aeropuerto del Suroeste el que absorberá toda la actividad que genera ahora Cuatro Vientos. Así, el nuevo aeródromo de El Álamo acogerá las escuelas de aviación, pero, sobre todo, los vuelos privados (ejecutivos), que ahora se encuentran en Torrejón.
Y es que la situación de la aviación de negocios en esta Base Aérea también es insostenible. Este complejo militar carece de instalaciones adecuadas para este segmento de la aviación y presenta, además, importantes limitaciones operativas, derivadas de la interferencia con el aeropuerto de Barajas, que conllevan problemas de saturación y retrasos. Supone un claro freno para las posibilidades de desarrollo de este sector y limita su potencial impacto socioeconómico, tanto en la región como en el conjunto del país.
Aunque todavía no existen cifras concretas, la construcción y puesta en funcionamiento del aeropuerto del Suroeste supondrá la creación de puestos de trabajo directos e indirectos tal y como ocurre con el de Barajas, cuya actividad supone el 12% del PIB madrileño y el 1,5% del PIB nacional.
Serán los proyectos que han salido ahora a concurso los que definirán el trazado exacto del nuevo aeropuerto. Sin embargo, el Ejecutivo regional cuenta con un proyecto preliminar que define las características de la futura obra. Según este estudio, el aeródromo contaría con una pista, una terminal de pasajeros, otra de carga, torre de control, zonas de seguridad y viraje, y de mantenimiento de las aeronaves.
La pista planeada en la fase inicial no sería menor de 2.700 metros de longitud y 45 metros de anchura, con márgenes o arcenes de 7,5 metros. Además, deberá tener una zona de parada en cada cabecera de no menos de 75 metros, así como una zona libre de obstáculos (de altura mayor de 15 metros) de otros 180 metros.
La terminal de pasajeros sería de dos plantas, siendo la superior la de las salidas. Ésta contará con dos vestíbulos, uno de pre-embarque con diez mostradores, y otro de embarque, que tendrá ocho puertas. En la planta baja se localizarán las llegadas, con una nave de 1.500 metros cuadrados de entrada y salida de equipajes y con dos salas de tres cintas de equipajes cada una. También aquí tendrían cabida las oficinas, mostradores de alquiler de coches, información turística y cafeterías.
Torre de control
La torre de control, por su parte, tendrá cuatro plantas. La última se destinará al control de tránsito aéreo. La tercera albergará la biblioteca y archivo; la segunda será una zona de descanso para el personal, mientras que la primera tendría los equipos informáticos, de grabación de voz y datos, y el centro de emisores.
Pero serán los pliegos que ahora salen a concurso los que empiecen a diseñar de forma exacta el nuevo aeropuerto. El objetivo es la elaboración de los estudios y proyectos técnicos de fase I, es decir, previos a la redacción del proyecto constructivo, imprescindibles para su correcta planificación y tramitación.
De entre todos los proyectos que ahora salen a concurso, destaca el del Plan Director. Se trata de un estudio detallado de la delimitación de la zona de servicio del aeródromo y de las actividades previstas en sus diferentes áreas, así como de las infraestructuras necesarias para garantizar su accesibilidad.
También analiza la incidencia que esta nueva infraestructura tendrá en el ámbito territorial. En este ámbito hay que tener en cuenta que la Comunidad de Madrid ya ha diseñado la autovía del Suroeste (M-404 y M-600), un arco viario de 70 kilómetros de longitud que vertebrará a catorce municipios desde Ciempozuelos hasta Villanueva del Cañada, pasando por Navalcarnero y que dará servicio al aeropuerto.

MIGUEL OLIVER MADRID
Martes, 28-04-09 ABC.es